miércoles, 5 de febrero de 2020

Al filo

Al filo de la navaja estrecha
jugándote el tipo
aunque no quieras,
decidiendo susto
aunque la muerte acecha
y fiel te espera.

Tirando piedras sobre tu tejado
la goteras gotean
angustias y llantos
y las arañas tejen
un presente ingrato.

Entre embustes y tretas
te vas moviendo,
agitando las manos
haciendo aspavientos,
usando la pena
y tu descontento,
como armas de un uso
asiduo y perpetuo.

Y la excusa te sirve
para engañar a tu silencio,
a tu almita escondida
grande como un templo,
enorme en su esencia,
vital al extremo,
inmensa en su núcleo
que arrinconas necio.

sábado, 1 de febrero de 2020

Psss, que llora

Inquieto este día
llegaste a mis brazos,
aunque salir no querías
y el cordón umbilical
fue tu enemigo aliado,
hasta que una arcada de madre
te sacó de tu hogar santo.

Y al salir no escuche tu lloro,
ni te pusieron en mi regazo,
no me atreví ni a preguntar
dónde escondías tu llanto,
hasta que al fin a lo lejos
escuché ese canto mágico
y aliviada comprendí
que saliste airoso y sano.

Después ya en mi cama
reposabas en mi piernas,
las tuyas en mi vientre
dejabas tiernas
y te miraba llorando
de alegría y de ternura,
tus manos dentro de las mías
y mis besos llenándote sin mesura.

"Psss, que llora
y esta vez con rabia e ira,
psss, que llora
le abrazaré todo el día",
y al acercarme intentabas
apartarme de tu vida;
me pareció algo extraño,
pero sucede hoy en día
así que vendrás con algo
que te aleja de mi orilla
y tú tendrás que curarlo
mientras se lleva alegrías,
de las tuyas
de las mías,
de las que arriman orillas.