viernes, marzo 22

Marea que viene y va


Como la marea en la playa
vienes y te vas despacio,
susurrando en tus olas
que todo está calmo.

Como la marea a la playa
me empapas de ti,
prieta mi piel por tus manos,
el pelo despeinado,
perdido el ser,
destapado el gemido
de puro placer.

Como la marea que arrasa
vienes cargado de palos,
restos de otros naufragios,
de imprevisibles zarpazos
que me impiden pararlos,
alborotado por lo sucio
de otros miedos arrastrados.

Como marea tranquila que moja mi arena
o marea revuelta que me zarandea,
igual que marea que arrastra
hacia el infinito vacio de tu mar de dudas,
lo mismo me amas y me das dulzura
que me arrinconas contra las rocas
con tu furia dura.

Como marea que viene y va.





martes, febrero 26

Te fuiste


Te fuiste sin avisar,
te arrebataron los sueños
despacito y en silencio.

Descansábamos tranquilos
mientras se te fue el aliento
a perderse con el viento.

Nos dejaste a escondidas
cuando te quedaste solo,
escapaste por rendijas de la vida
y como siempre a tu modo,
dejando la amarga carga de lado,
abandonándolo todo,
los dolores, los amores,
los lamentos y los logros.

Se te acababan las fuerzas
y la barca del tiempo quieta,
aunque tu amor la llamaba
no acudió ella,
una pena que al amor no oyera.

Tu sonrisa poderosa
y por la tristeza prieta,
esperaba a asomarse
por una palabra tierna
y con la furtiva mirada
de mandar todo a la mierda.

 ¡Entiendo tanto tu aspereza!

Se te escapó la alegría,
se te perdió la sorpresa,
arranque de vida robado
que en mi vida dejas,
huellas de tu coraje
cuando tu piel era tersa,
huellas que quedan en mi alma
a ratos enferma por tu ausencia.

Te quiero mucho papá.


Silencio

Silencio,
no hables...
y tampoco pienses.

Silencio,
no andes...
y tampoco empieces,
que te siguen buscando
por donde te encuentres.

Esconde a tu niña,
la que es inocente,
resguarda a tu doña
afable y sonriente.

Que no te vean,
porque te devoran,
que no te oigan
cantar a la aurora,
guarda tus miradas
de cualquier sombra,
no sientan la madre,
o la mujer onda.

Tus manos como nubes
no las merecen necios,
los abrazos de alma
no se los des a ellos,
los colores de tu vida
desparrámalos
por el suelo,
pero no alimentes egos.

Juega sola con la vida,
lo haces muy bello,
juega y da breada
a tus proyectos,
colúmpiate en los lienzos
que te da el tiempo,
agárrate a sus cuerdas,
date impulso y llega al cielo
con tus pies de terciopelo.
                                                                                      Cuadro pintado por Mónica Lignelli

sábado, febrero 23

Mujer valiente


Mujer valiente
que airea sus quieros,
que pide a la vida
lo que da de bueno.

Mujer valiente
dispuesta al acierto,
capaz de dejar a un lado
lo que huele a muerto,
lo que quema las entrañas
y daña al cuerpo.

Mujer valiente
que pide ayuda
para desterrar el miedo,
para asentar su pecho
mutilado por el deseo ajeno.

Mujer valiente,
la que decide quererse
por encima de pasiones,
esa que ha decidido
quedarse con sus sueños,
con lo que la haga brillar
los ojos de amor tierno.
                                                                                                    Inspirado en una valiente mujer    
Cuadro pintado por la artista Mónica Lignelli
                                                                                     

jueves, febrero 7

Me quedo


Quitada la mochila con todo su peso
camino ligera por la senda del encuentro,
esperando deseosa el momento,
el nuevo momento de encontrar mis sueños.

Sueños llenos de esperanzas
y de confianza plenos,
con tranquilidad de alma,
en seguridad por dentro.

Camino ligera de trapos
que ha ido ensuciando el tiempo,
cargado de medias verdades,
repleto de engaños necios,
tiempo sumido en los barrizales
del engaño que da miedo.

Y rozo yo con mi mente
la sutil delgada línea del desaliento,
pero prefiero librarme
de la podredumbre 
y también del desconsuelo,
liberarme de su sucio aliento,
el que me ocultaba promesas
que no se cumplieron.

Me quedo con los colores,
me quedo con los aciertos,
con los goces de sus manos
y de sus besos,
me quedo para escaparme de sus egos,
desprenderme de sus garras
y quedarme con sus dedos,
dejarle con sus miserias
y me devuelva lo bueno.

Me quedo para mirarle a los ojos
y decirle que le quiero,
que le alejo de mi casa
y le alejo de mi centro,
para que cuando me vaya
sepa lo que hubo de bueno,
y recordándolo en silencio
le haga dar más pasos bellos.

Cuadro pintado por la artista Mónica Lignelli

viernes, junio 29

RECORDANDO RECORDAR


Recuerdo la sonrisa,
las ganas de niña,
el deseo en tus manos 
que me daban alegría,
recorriendo mi cuerpo
ragalandome risas.

Recuerdo mis besos,
llenos de caricias,
el calor de un abrazo
que me estremecía
en una mirada limpia
de un alma tranquila.

Recuerdo la luz,
la que desprendía,
perdida con el tiempo
en el que las dudas
echaron su aliento.

Recuerdo ilusión
por vernos de nuevo,
para enredarnos,
juntos calmarnos
y dar rienda al sueño.

Recuerdo el vuelo de buitre
que anduvo al acecho,
esperando que la inconformidad
matara lo bueno,
aún vuela en lo alto,
recordando el reto
de salvar lo nuestro.

Y las hienas del desencuentro merodean,
la incomunicación va haciendo agujeros,
un diálogo mudo revuelve por dentro
y la estrechez de alma entorpece el encuentro.

Urgente meter por vena 
una dosis de recuerdo,
donde el placer sonreía,
las caricias un acierto,
las manos entrelazadas
nos señalaban el cielo.

En mi lecho moribunda
y puestos a recordar,
recuerdo que aún te quiero,
con la daga del engaño
clavada en lo más interno,
con hienas merodeando
y los buitres en el cielo,
la sobredosis de recuerdos
me recuerdan que aún te quiero.