No trates con grosería
las líneas de la grandeza
que entre los dos formamos,
espera,
antes de salpicar
lo que amamos,
espera.
Piensa en su limpia belleza
y muestra que entre tus manos,
crece libre el rumor
de los cuerpos escuchados,
que escapa de nuevo libre
el amarnos y desearnos,
en un vuelo remontado
que comienza,
como Ave Fénix
que de sus cenizas
despliega alas y vuela.
Continuo renacer de las cenizas.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
Gracias!